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EL CENTRO
CULTURAL DE SAN MARCOS Y LA ANTIGUA CASONA DEL PARQUE
UNIVERSITARIO
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Ceremonias y cultos
Entre los patios de los
Jazmines y de los Naranjos se encuentra la Capilla de
Nuestra Señora de Loreto , un culto particularmente
vinculado a la Orden de Jesús. El ambiente es también
conocido como Salón de Grados por haber sido ésa la función
principal que la Facultad de Letras le asignaba, siendo
ahora sede privilegiada para los homenajes y encuentros
académicos más importantes de la Universidad. Construida
tras el terremoto de 1746, su reciente puesta en valor la
evidencia como uno de los conjuntos barrocos más relevantes
de la capital. Aunque las joyas y ornamentos religiosos se
perdieron durante la Guerra del Pacífico, se conserva la
mayor parte de la bóveda mixtilínea en madera sobre la que
están sugestivamente representados santos y doctores de la
Iglesia, además de notables alegorías de la Virgen María.

Salón General
Con la restauración de 1994 han
sido recuperados, en los dinteles de las puertas y ventanas,
varios fragmentos de otras interesantes pinturas de época
cuya existencia se desconocía, incluyendo representaciones
de plantas y frutos autóctonos del Perú. Tras su
decorativismo aparente en realidad se insinúa un rebuscado
simbolismo religioso. En la bóveda misma se encuentran
también restos de retratos de San Ignacio de Loyola el
fundador de la Orden de Jesús y San Antonio Abad, cuyo
nombre identificaba al noviciado. Huellas de una mutilación
que probablemente intentó borrar la memoria jesuita del
edificio tras la expulsión de esa congregación a fines del
siglo XVIII.
Otros paneles fueron igualmente
destruidos para dar lugar a una segunda bóveda con
querubines pintados en el siglo XIX pero luego cubiertos por
considerárselos de escaso mérito artístico. Su restauración
reciente ha permitido revelar también interesantes
inscripciones firmadas por alumnos del entonces Colegio de
San Carlos.
Si la Capilla de la Virgen de
Loreto es el gran momento barroco de la Casona, su momento
de sobrio esplendor neoclásico es sin duda el Salón General
. En coherencia con las nuevas ideas ilustradas que a fines
del siglo XVIII se asientan en el país, el diseño mismo del
nuevo recinto construido para el Convictorio de San Carlos
plantea ya no la estática admiración del espectáculo místico
sino el libre intercambio y pugna de ideas. Con sus
sillerías y tribunas enfrentadas a lo largo del gran
corredor central, el Salón General propicia la discusión
abierta de posiciones antagónicas.

Salón de Grados
"La Capilla Nuestra Señora de Loreto"
Tradicional centro de debates
desde la etapa de los carolinos, durante la Guerra del
Pacífico este recinto fue utilizado como caballeriza por el
invasor. Tras su devolución a la Universidad se convirtió en
uno de los escenarios ceremoniales y reflexivos más
importantes del país, pero a partir de los años sesenta las
violencias políticas y el descuido dañaron seriamente su
mobiliario e infraestructura. Durante el terremoto de 1974
se desplomó parte de la bóveda quedando el Salón General
inutilizado hasta la restauración culminada en 1994. Gracias
a una valiosa documentación fotográfica, se ha podido
recuperar su estructura original y actualmente sirve de
impresionante escenario para encuentros académicos y una
amplia gama de propuestas artísticas, incluso las más
experimentales.
Esta múltiple recuperación del
espacio bien podría resumir el sentido radicalmente
renovador en el rescate de un monumento que vuelve a
adquirir ahora la prestancia de uno de los complejos
monumentales más importantes de la Lima de todos los
tiempos.
Así lo entiende la restauración
asumida por la Universidad Nacional Mayor de San Marcos y la
Agencia Española de Cooperación Internacional. Superando los
reveses de la historia y la devastación de los años, la
recuperación del conjunto arquitectónico se integra a la
visión de un Centro Cultural absolutamente contemporáneo que
sin embargo rescata y dignifica toda la complejidad de los
muchos pasados inscritos en los brillos y en las ruinas de
la antigua Casona. |